Page 489 - Física Tippens: Conceptos y Aplicaciones, Séptima Edición Revisada
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470 Capítulo 23 La fuerza eléctrica
Figura 23.12 Carga de un electroscopio por inducción. Observe que la carga residual es opuesta a la del cuerpo de carga.
de metal, provocando una redistribución de carga. Los electrones repelidos hacen que la hoja
se separe, dejando una deficiencia de electrones en la perilla. Al tocar la perilla con un dedo
o al conectar un alambre de la perilla a tierra, se proporciona una vía para que los electrones
repelidos dejen el electroscopio. El cuerpo o la tierra adquirirán una carga negativa igual a la
carga positiva (deficiencia) que quedó en el electroscopio. Cuando se retira la barra cargada,
la hoja del electroscopio de nuevo se separa, como muestra la figura. La carga por inducción
siempre deja una carga residual que es opuesta a la carga del cuerpo.
Ley de Coulomb
Como de costumbre, la tarea del físico consiste en medir de forma cuantitativa las interaccio
nes entre los objetos cargados. No es suficiente con establecer que existe una fuerza eléctrica;
debemos ser capaces de predecir su magnitud.
La primera investigación teórica acerca de las fuerzas eléctricas entre cuerpos cargados
fue realizada por Charles Augustin de Coulomb en 1784. Él llevó a cabo sus investigaciones
con una balanza de torsión para medir la variación de la fuerza con respecto a la separación y
la cantidad de carga. La separación r entre dos objetos cargados se define como la distancia
en línea recta entre sus respectivos centros. La cantidad de carga q se puede considerar como
el número de electrones o de protones que hay en exceso, en un cuerpo determinado.
Coulomb encontró que la fuerza de atracción o de repulsión entre dos objetos cargados es
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa. En otras palabras, si la
distancia entre dos objetos cargados se reduce a la mitad, la fuerza de atracción o de repulsión
entre ellos se cuadruplicará.
El concepto de cantidad de carga no se comprendía con claridad en la época de Coulomb.
No se había establecido aún la unidad de carga y no había forma de medirla, pero en sus
experimentos se demostraba claramente que la fuerza eléctrica entre dos objetos cargados es
directamente proporcional al producto de la cantidad de carga de cada objeto. Actualmente,
estas conclusiones se enuncian en la ley de Coulomb:
La fuerza de atracción o de repulsión entre dos cargas puntuales es directa
mente proporcional al producto de las dos cargas e inversamente proporcional
ai cuadrado de la distancia que las separa.
Para lograr la expresión matemática de la ley de Coulomb consideremos las cargas de la
figura 23.13. En dicha figura se indica la fuerza de atracción F entre dos cargas contrarias,
así como la fuerza de repulsión entre dos cargas similares. En cualquier caso, la magnitud

